jueves, 5 de abril de 2012

ASTURIAS Y ANDALUCÍA, QUE DECIDAN LAS MINORÍAS


            Al margen de cualquier valoración, interpretación o especulación sobre los comicios en Asturias y Andalucía, el resultado indiscutible es que los partidos menos votados en ambas comunidades -UPyD e IU, respectivamente- decidirán sus respectivos gobiernos. Tanto el PSOE, vencedor en Asturias, como el PP, vencedor en Andalucía, pueden verse abocados a ejercer como oposición, aunque, como opciones mayoritarias en sus circunscripciones, tengan la prioridad en la iniciativa para gobernar al obtener el respaldo mayoritario de sus respectivos pueblos. En Asturias UPyD (con 18.739 votos, un 3´7% de apoyos y 1 escaño) decidirá entre un probable pacto de Foro (123.979, 24´8% y 12 esc.) con PP (107.476, 21´5% y 10 esc.) o del vencedor PSOE (159.811, 40´6% y 17 esc.) con IU (68.827, 13´7% y 5 esc.). En Andalucía será IU (437.445 votos, 11´3% y 12 escaños) quien decida entre el ganador PP (1.567.207, 40´6% y 50 esc.) y el perdedor PSOE (1.523.465, 39´5% y 47 esc.). ¿Qué decidirá UPyD e IU? ¿En base a qué intereses? Lo cierto es que, comparados los resultados con los comicios autonómicos precedentes –que es con los que ha de compararse-, ambas comunidades tienen hoy más difícil su gobernabilidad, por más que algunos líderes políticos, perdedores, irradien alegría ante tan deplorables resultados, pues, salvo UPyD e IU, todos pierden apoyos –algunos de forma alarmante-, mientras la participación ciudadana se ve sustancialmente reducida.
            En Asturias una participación del 55´9% (67´1% en 2011) sólo puede entenderse por el hastío ante dos convocatorias electorales en tan corto espacio de tiempo con el único objetivo de que los electores diriman los problemas internos del PP, partido en dos –FORO sólo es la mitad del PP-, provocando con ello que el voto, mayoritariamente popular, no logre el objetivo de gobernar. A las pruebas me remito. Si en 2011 conjuntamente obtuvieron 297.798 votos, el 49´6% y 26 escaños (178.031, 29´6% y 16 esc, para FORO y 119.767, 19´9% y 10 esc, para PP), ahora obtiene 231.455, 46´3% y 22 esc. (123.979, 24´8% y 12 esc, para FORO y 107.476, 21´5% y 10 esc. para PP). En ambos casos, de haberse presentado juntos al ser la misma opción política, hubiesen obtenido mayoría más que suficiente para gobernar. Pero, ante su incapacidad de hacerlo incluso con un pacto “a posteriori”, que les daba la mayoría, ahora pueden verse relegados del mismo por el castigo infringido a su principal irresponsable, Cascos, que pierde 4 escaños y 54.000 votos, y, en menor medida, al PP que, aunque mantiene sus 10 escaños, pierde 12.300 votos. El PSOE con 159.811 votos, 32% de apoyo y 17 escaños (2 más que en 2011 con 19.800 votos menos), puede gobernar con el apoyo de los 5 escaños de IU (uno más que en 2011 al conseguir 7.100 votos más y llegar al 13´7% de apoyo) y el obtenido por UPyD que, al incrementar su apoyo en 4.100 votos, consigue con el 3´7% de apoyo entrar por primera vez en el legislativo asturiano. Es patético que ahora Cascos pretenda gobernar como sea, incluso cediendo hasta la presidencia, cuando, teniéndolo fácil en 2011, su intransigencia le impidió llegar al acuerdo con sus ex-compañeros del PP para hacerlo, prefiriendo convocar estos comicios inútiles. Quien pierde es el pueblo asturiano; quien se resiente es la democracia.
            En Andalucía una participación del 62´2% (72´6% en 2008) denota la falta de entusiasmo ante unos comicios que, contraviniendo la práctica de hacerlos coincidir con las elecciones generales, se convocan poco tiempo después a pesar de estar ya agotada la legislatura con el único interés de evitar la caída libre del PSOE-A y el obligado pase a la oposición de Griñán. Cuestión discutible, en todo caso, ya que los resultados en las autonómicas siempre difieren de las generales aunque se convoquen a la vez. También habrá influido el descontento por los casos de corrupción de la Junta y por los recientes recortes del gobierno central, aunque éstos no deben ser muy determinantes ya que, de serlo, también lo hubieran hecho en Asturias y no ha sido así. En todo caso, el PP gana por primera vez al obtener 1.567.207 votos (162.947 menos que en 2008) y el PSOE pierde por primera vez con 1.523.465 votos (654.831 menos que en 2008), obteniendo IU 437.445 votos (119.883 más que en 2008), lo que se traduce en 50 escaños para PP (frente a 47 que tenía), 47 para el PSOE (frente a 56) y 12 para IU (frente a 6). Queda bien claro que, al margen del descontento generalizado, el mayor castigo ha sido para el PSOE, mientras que IU, con una campaña agresiva y radical (frente a la corrupción del PSOE y al proyecto capitalista del PSOE y PP, para ellos igual) es la única opción que incrementa sus votos, erigiéndose, si PP y PSOE no lo remedian, en el árbitro de la gobernabilidad andaluza. Todo apunta a que así será. La alegría del perdedor Griñán, aplaudido ahora por Rubalcaba, así lo sugiere. La incógnita está en saber si aceptará el programa de IU –no al límite de gasto, a los acuerdos de la UE con Marruecos y Mercosur, a las bases de EEUU…y sí a una banca social y pública, a un banco público de tierra, a una república que sustituya a la monarquía constitucional, a la incorporación de viviendas vacías al parque de viviendas ocupadas…) o, por el contrario, será Valderas quien, renunciando a sus promesas electorales, acepte el programa del PSOE, según IU tan capitalista como el del PP. Todo es posible. Si en 1593 el hugonote Enrique de Borbón para conseguir el trono francés se convirtió al catolicismo argumentando “París bien vale una misa”, sólo es cuestión de calcular cuánto vale Sevilla. Por cierto, Enrique IV de Francia fue un gran rey. Ya ven. Pero eran otros tiempos y otros protagonistas. ¡Ojalá que al final el ganador sea el pueblo andaluz! ¿Qué piensan ustedes?
                                    Fdo. Jorge Cremades Sena 

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