martes, 22 de julio de 2014

DURÁN, UN POLÍTICO COSMÉTICO

                        Se va como número dos de CiU pero se mantiene en la política. Es la decisión que ha tomado Durán i Lleida, diciéndole a Mas que no quiere ser “un político cosmético”, aunque dejando bien claro que no es la consulta ilegal que mantiene Mas la que ha influido en su decisión. Entonces ¿qué es lo que ha influido en su dimisión? Algunos lo relacionan con sus discrepancias con la abstención de CiU en la Ley de Abdicación del Rey Juan Carlos; otros creen que es otra estrategia de las suyas para mantener, como hacen otros, la ambigüedad calculada; otros, que la ruina electoral de CiU, que desde que Mas se echara al monte ha perdido nada menos que la mitad de apoyos; otros, que para salvar a Mas una vez más; otros, que la discrepancia de UDC, que aún no ha decidido la respuesta en el referéndum, con CDC y, por tanto, CiU, que apuesta y ya hace campaña por el “sí” a la independencia; otros…. En fin, especulaciones y especulaciones sobre las causas y las consecuencias de la dimisión de Durán, que, por cierto, sí se queda al frente de UDC, sí como portavoz de CiU en el Congreso y sí como Presidente de la Comisión de AAEE en la Cámara Baja. ¿Alguien entiende algo? ¿Es que se da cuenta ahora de su condición de político cosmético? ¡Qué pena que con su reconocido prestigio no lo hiciera a su debido tiempo! Otro gallo cantaría. Salvo que todo, absolutamente todo, forme parte de la burda operación de maquillaje público para distorsionar, tras la máscara del más burdo cinismo, la verdadera cara impresentable del nacionalismo independentista con sus múltiples facetas, en las que obviamente cobra gran importancia la cosmética a la que se refiere Durán.
            En definitiva, Durán se va de CiU sin aclarar los motivos de su dimisión, salvo esa referencia difusa de no querer ser un “político cosmético”, pero al quedarse como líder de UDC, salvo que pronto mueva ficha, no le importa que su partido siga siendo un partido cosmético que, en esta ocasión, designa como sucesor de Durán en CiU a Espadaler, uno de los más proclives al independentismo en UDC, quien, tras mostrar su agradecimiento por el nombramiento, ha garantizado el “statu quo” a Mas, de cuyo gobierno forma parte, afirmando que “cambian algunos nombres y algunas personas, lo que no cambia son los objetivos prioritarios de la federación”. Nada cambia pues en el terreno político catalán. Es ridículo por tanto que algunos, como Iceta desde el PSC, mantengan que Durán “gana margen de libertad” para defender sus posiciones o que no es una buena noticia su dimisión porque ha habido “puntos de coincidencia” sobre cómo solucionar el encaje de Cataluña en España. Más acertado sería hablar del desencaje de Cataluña en España y en Europa, que es de lo que se trata. Salvo que Iceta se refiera a la coincidencia táctica de la ceremonia de la confusión que les impide proclamar un “no” rotundo a la consulta ilegal y un “sí” contundente al sometimiento a la legalidad democrática vigente, tanto en España como en Europa, que, al margen de conversaciones y aspiraciones legítimas, exige como punto de partida y esencial principio la inmediata desconvocatoria del referéndum ilegal sin contrapartidas ni condiciones torticeras. Esa es la fundamental coincidencia entre UDC y PSC, su indefinición como método para no llamar al pan, pan, y al vino, vino, queriendo contentar a tirios y troyanos cuando no se trata de contentar a nadie sino de apostar y ponerse del lado de la democracia o del totalitarismo, de los cauces de la libertad democrática o de los de la violencia.  
            Ante el desafío de la ANC, verdadero líder de esta locura antidemocrática junto a ERC, advirtiendo a Mas antes de su entrevista con Rajoy, de que no admitirá “terceras vías”, que tanto defienden o dicen defender UDC y PSC, no caben medias tintas. La respuesta de cualquier demócrata que se precie, al margen de su ideología política, debiera ser el aislamiento y desenmascaramiento inmediato, de semejante locura totalitaria que, desde una minoría, por importante que sea, pretende imponer su criterio a todos los españoles, incluidos los catalanes. Ninguna vía, ningún respeto a la ley; sí o sí, como sea, a la independencia. Es la única negociación si queremos tener la fiesta en paz. Lástima que otros, errados en su estrategia política, como demuestra su espectacular caída de apoyo electoral, sean arrastrados hacia este abismo y se sientan incapaces de hacer frente a tamaña locura, colaborando consciente o inconscientemente, directa o indirectamente al desarrollo de un futuro irrespirable, rechazado por la inmensa mayoría no sólo de españoles, sino de europeos, que sólo genera discordia, rechazo, enfrentamiento, insolidaridad y, en definitiva, ruina y violencia con beneficio exclusivo paro los visionarios de siempre. Cada vez queda menos tiempo para evitarlo. Y, entretanto, andamos con cosméticos.

                                   Fdo. Jorge Cremades Sena

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