domingo, 27 de julio de 2014

DESHONOR DEL MOLT HONORABLE PUJOL

                        Cercado por la Justicia, tanto él como buena parte de su familia, Jordi Pujol i Soley, el Molt Honorable ex President de Catalunya durante 23 años, fundador de CDC y, como líder de CiU al asociarse con la UDC de Durán i Lleida, referente indiscutible de las cada vez más agresivas reivindicaciones nacionalistas catalanas, mentor y promotor de Artur Mas, al que nombra sucesor tras apartarse del primer plano político (eso sí, en estrecha colaboración con uno de sus vástagos, Oriol Pujol i Ferrusola, protagonizando ambos el definitivo derrape suicida de CiU hacia el independentismo bajo las órdenes del izquierdista partido republicano ERC de Oriol Junqueras), admite a sus 84 años de edad, obligado por las circunstancias, que durante más de tres décadas, nada menos, tuvo dinero en paraísos fiscales. Asunto que todos intuían y sobre el que especulaban, pero que el Molt Honorable siempre desmentía. Sin embargo ahora, tras reconocerlo al verse acorralado, argumenta que dicho dinero procede de una herencia de su padre y que durante todos estos años no ha “encontrado el momento” para regularizarla por lo que se declara como único responsable, pide “perdón” y se pone “a la disposición de las autoridades tributarias y judiciales”. Y se queda tan a gusto, como si de nada grave se tratara y como si nos chupáramos el dedo. Con semejante manoletina el octogenario Pujol pretende torear una vez más a todos los españoles y, muy especialmente, a los catalanes, olvidando que hasta los toros están ya prohibidos en Cataluña y que en esta ocasión ya no puede refugiarse en ningún burladero.
            En efecto, si en otras ocasiones no ha necesitado que su cuadrilla le echara un capotazo ante un mal lance (siguiendo el símil taurino), hoy ni siquiera le libra el quite de su subalterno Artur Mas al manifestar que la faena del maestro (su confesión) es un asunto privado y familiar, mientras el público asistente a la corrida, excepto CiU, pide entre pitos y abucheos que se devuelva el toro a los corrales, por el afeitado del mismo o se proceda al descabello y se acabe la Fiesta ante la deshonrosa faena del maestro y su cuadrilla prestándose a semejante engaño para el respetable. Tanto los empresarios, que consideran el asunto como “una indecencia”, como los partidos políticos, a excepción de CiU, piden explicaciones a Mas, en desacuerdo con su forma absurda e irresponsable de rematar la faena. De asunto privado y familiar, nada de nada. Se trata de la primera autoridad de Cataluña durante la mayor parte del periodo democrático, encarnando y desarrollando un determinado proyecto político que, una vez más, queda en entredicho, pues, como su principal protagonista, se basa en la mentira como método de obtener beneficios particulares. Queda patente que el manido eslogan proselitista de “España roba a Cataluña” es una verdad a medias, pues quienes roban y engañan a Cataluña y a los catalanes no es España, sino otros que tienen nombres y apellidos. El deshonor del Molt Honorable Pujol es inapelable, no sólo por tener parte de su fortuna y de sus hijos en paraísos fiscales, eludiendo el deber cívico y patriótico de colaborar al sostenimiento del Estado y al bienestar de sus ciudadanos, sino también por mantener semejante indecencia en secreto durante tantos años y, sobre todo, por negarlo, reiterada y contundentemente, cuando, ante la sospecha, se le ha preguntado al respecto, argumentando además que tales especulaciones suponían un “ataque a Cataluña”, confundiendo adrede la gimnasia con la magnesia para obtener un doble beneficio particular, el político y el económico. Deshonor indiscutible por defraudar al fisco reiteradamente, por mentir conscientemente a los españoles y sobre todo a los catalanes y por utilizar el sentimiento catalán y a Cataluña en beneficio propio.
            Que a estas alturas de la película pida perdón, no lava su deshonorabilidad, que la familia haya pagado una multa a Hacienda del 50% de la fortuna aflorada “hace unos días”, tampoco. Y que a su edad se declare único responsable y se ponga “a la disposición de las autoridades tributarias y judiciales” menos aún. Desde que en el Parlament se amagara con el famoso escándalo del 3%, la Justicia anda detrás de algunas de las inexplicables vidas de lujo de algunos de sus millonarios hijos, al extremo de que Oriol, definitivamente imputado, ha tenido que abandonar su fulgurante carrera política, supongo que con inmenso dolor de su papá. Se rumorea que Pujol acordó con Mas la dimisión de su hijo y el reconocimiento público de sus cuentas en paraísos fiscales ante el peligro inminente de que algún medio las publicara y porque las últimas investigaciones de la UDEF (Pujol dijo en su día que qué era eso de la Udef, supongo que ahora ya lo sabe) sobre cuentas opacas podrían llegar hasta el fallecido padre de Artur Mas (la cosa puede no acabar aquí). Además el Molt Honorable podría ser llamado a declarar a petición del fiscal en relación a la situación de su primogénito Jordi Pujol i Ferrusola (de los siete hijos del ex President, salvo Mireia, todos han sido cuestionados por sus negocios o por su patrimonio). Él, al parecer, asegura en su entorno: “Defenderé a mis hijos hasta el final”. No se percata de que hay conductas totalmente indefendibles que deshonran y denigran no sólo a quienes las cometen, sino también a quienes simplemente las defienden. Él hace ambas cosas. Y Artur Mas le sale al quite. Entretanto Cataluña se hunde.

                                   Fdo. Jorge Cremades Sena

Google+ Followers